La Luna Visitará las Garras y el Corazón de Escorpio: Así Será el Espectáculo Astronómico de las Noches del 23 y 24 de Julio
Las noches del 23 y 24 de julio ofrecerán uno de los espectáculos celestes más atractivos de la semana. La Luna creciente, ya muy avanzada en su fase, recorrerá la constelación de Escorpio, permitiendo contemplar primero su paso junto a las conocidas «garras» del escorpión y, al día siguiente, un llamativo acercamiento a Antares, la brillante estrella rojiza que representa el corazón de esta constelación.
Se trata de una excelente oportunidad para observar el cielo a simple vista y también para obtener fotografías muy llamativas, ya que la intensa luz de la Luna contrastará con algunas de las estrellas más características del firmamento estival.
La noche del 23 de julio: la Luna junto a las garras del Escorpión
Esta noche, 23 de julio, la Luna se encuentra iluminada aproximadamente en un 70 %, mostrando ya un aspecto claramente giboso mientras continúa acercándose a la fase de Luna Llena.
Aproximadamente una hora después de la puesta de Sol, bastará con mirar hacia el sur para localizarla fácilmente. Muy cerca de ella aparecerá una alineación de estrellas que forman una de las partes más reconocibles de la constelación de Escorpio: sus famosas garras.
Estas están formadas por tres estrellas principales:
- Acrab, situada en la parte superior.
- Dschubba, en la zona central.
- Pi Scorpii, en la parte inferior.
Durante la noche, la Luna pasará especialmente cerca de Pi Scorpii, ofreciendo una bonita conjunción que podrá disfrutarse incluso desde zonas con cierta contaminación lumínica.
En algunas regiones del planeta, dependiendo de la ubicación del observador, la Luna llegará incluso a ocultar temporalmente Pi Scorpii, un fenómeno conocido como ocultación lunar, en el que la estrella desaparecerá repentinamente tras el borde oscuro del satélite para volver a aparecer unos minutos después.
El 24 de julio, encuentro con Antares, el corazón de Escorpio
La noche siguiente, 24 de julio, la Luna continuará su recorrido por la constelación hasta situarse muy cerca de Antares, una de las estrellas más brillantes y espectaculares del cielo.
Antares es una supergigante roja, fácilmente reconocible por su intenso color anaranjado-rojizo. Conocida desde la antigüedad como el corazón del Escorpión, domina visualmente esta constelación durante las noches de verano del hemisferio norte.
Aunque desde gran parte del mundo la Luna y Antares simplemente aparecerán muy próximas entre sí, la escena ofrecerá una magnífica oportunidad para la observación y la fotografía, especialmente mientras ambas recorren el horizonte sur durante las primeras horas de la noche.
Una ocultación excepcional para el hemisferio sur
El fenómeno será todavía más especial para algunos observadores del hemisferio sur.
Desde las regiones más australes de Sudamérica, como los alrededores de Punta Arenas (Chile), así como desde parte del norte de la Antártida y las islas Kerguelen, la Luna pasará exactamente por delante de Antares, produciendo una espectacular ocultación lunar, según la NASA.
En esos lugares, la brillante estrella desaparecerá de forma prácticamente instantánea tras el borde oscuro de la Luna y volverá a aparecer minutos más tarde por el lado iluminado. Debido a que Antares es una estrella extremadamente brillante, su desaparición resulta especialmente sorprendente y constituye uno de los fenómenos más llamativos que pueden contemplarse mediante observación visual.
Cómo observar el espectáculo
No será necesario utilizar instrumentos para disfrutar de ambos acercamientos. La Luna y las estrellas de Escorpio podrán verse perfectamente a simple vista desde lugares con el horizonte sur despejado.
Sin embargo, unos prismáticos permitirán apreciar mejor el contraste entre la superficie lunar y las estrellas cercanas, mientras que un pequeño telescopio mostrará numerosos detalles del relieve lunar al mismo tiempo que Antares permanece visible muy próxima al disco de nuestro satélite.
Para quienes deseen fotografiar el evento, un teleobjetivo de focal media o un telescopio adaptado para fotografía ofrecerán los mejores resultados. En el caso de la ocultación visible desde el hemisferio sur, conviene utilizar exposiciones relativamente cortas para conservar el detalle de la superficie lunar sin perder el característico brillo rojizo de Antares en el instante en que desaparezca tras el borde de la Luna.
Dos noches para disfrutar del cielo de verano
El recorrido de la Luna por la constelación de Escorpio convierte las noches del 23 y 24 de julio en una magnífica ocasión para familiarizarse con una de las constelaciones más fáciles de identificar durante el verano.
Primero serán las características garras del Escorpión las que acompañen a nuestro satélite, y apenas veinticuatro horas después será el turno de Antares, una de las estrellas más impresionantes visibles desde la Tierra.
Un doble espectáculo celeste que demuestra, una vez más, cómo el movimiento de la Luna ofrece continuamente nuevas oportunidades para descubrir las estrellas y constelaciones que decoran el cielo nocturno. Sin duda, una buena ocasión para disfrutar de la astronomía.



