Astronomía
UNIVERSO
Qué Puedes
Ver Hoy
en el Cielo
Más Actualidad
La llegada de la Luna Nueva convierte esta noche en una de las mejores oportunidades del verano para observar el cometa 10P/Tempel 2. Descubre dónde buscarlo, hacia qué dirección apuntar tu telescopio y por qué las próximas semanas serán las mejores para seguir este antiguo visitante del Sistema Solar.
La madrugada del 11 y 12 de julio ofrecerá uno de los amaneceres astronómicos más bellos del mes. La fina Luna menguante se acercará al cúmulo de las Pléyades y al planeta Marte, antes de situarse junto a la brillante estrella Elnath, en la constelación de Tauro.
Venus y Regulus protagonizan una llamativa conjunción visible al anochecer del jueves 9 de Julio.

El Triángulo de Primavera se Despide: El Triángulo de Verano Toma el Relevo en el Cielo Nocturno

El Triángulo de Primavera se Despide: El Triángulo de Verano Toma el Relevo en el Cielo Nocturno

El Triángulo de Primavera comienza a desaparecer del cielo nocturno para dar paso al brillante Triángulo de Verano.
El Triángulo de Primavera comienza a desaparecer del cielo nocturno para dar paso al brillante Triángulo de Verano. Credit: NASANET

El cielo nocturno está en constante transformación. Con el paso de las estaciones, las estrellas y constelaciones cambian de posición, ofreciendo un paisaje diferente a quienes disfrutan observando el firmamento. En estas noches de julio, uno de los cambios más evidentes ya está en marcha: el famoso Triángulo de Primavera comienza a despedirse del cielo para ceder el protagonismo al espectacular Triángulo de Verano, que ya domina gran parte de la noche.

Se trata de una transición que ocurre todos los años y que marca el inicio de una de las épocas favoritas para los aficionados a la astronomía. Mientras unas estrellas se despiden hasta la próxima primavera, otras pasan a ocupar el centro del escenario, acompañando las cálidas noches estivales.

El adiós al Triángulo de Primavera

Durante los últimos meses, el Triángulo de Primavera ha sido uno de los grandes protagonistas del cielo del hemisferio norte. Este conocido asterismo está formado por Arturo (Arcturus), la estrella más brillante de la constelación del Boyero; Spica, la estrella principal de Virgo; y Regulus, el brillante corazón de la constelación de Leo.

Estas tres estrellas forman un enorme triángulo fácilmente reconocible y han servido como una excelente referencia para orientarse en el cielo durante toda la primavera.

Sin embargo, la posición del cielo cambia poco a poco a medida que la Tierra avanza en su órbita alrededor del Sol. Como consecuencia, cada noche el Triángulo de Primavera aparece algo más desplazado hacia el oeste y permanece visible durante menos tiempo.

Actualmente todavía puede contemplarse al comienzo de la noche, aunque cada día se encuentra más cerca del horizonte occidental. Después de la medianoche ya ha desaparecido bajo el horizonte, anunciando que su temporada está llegando a su fin.

Lejos de significar que estas estrellas desaparezcan realmente, este cambio forma parte del movimiento natural de nuestro planeta, que modifica la porción del universo visible durante cada estación del año.

El Triángulo de Verano ya domina el cielo

Mientras el Triángulo de Primavera se despide lentamente, otro gran asterismo comienza a destacar cada vez más en el firmamento. Se trata del célebre Triángulo de Verano, una de las figuras más fáciles de identificar y uno de los símbolos del cielo estival.

Está formado por tres estrellas muy brillantes:

  • Vega, la estrella principal de la constelación de Lyra.
  • Altair, perteneciente a la constelación de Aquila.
  • Deneb, la estrella más brillante de la constelación del Cisne.

Las tres forman un enorme triángulo que puede localizarse con facilidad incluso desde zonas urbanas.

A diferencia del Triángulo de Primavera, que ya comienza a ocultarse pronto, el Triángulo de Verano permanece visible durante prácticamente toda la noche. Poco después del anochecer ya aparece elevándose por el este y, conforme avanzan las horas, alcanza una posición muy alta sobre nuestras cabezas, convirtiéndose en una de las imágenes más características del verano.

Una excelente guía para explorar el cielo

El Triángulo de Verano no solo destaca por su belleza, sino también porque sirve como punto de partida para localizar numerosos objetos celestes, según la NASA.

Vega suele ser la primera estrella que llama la atención por su intenso brillo. A partir de ella resulta sencillo identificar Altair hacia el sur y Deneb hacia el norte, completando el gran triángulo.

Además, entre estas tres estrellas cruza una de las zonas más espectaculares de la Vía Láctea. En noches oscuras, lejos de la contaminación lumínica y especialmente alrededor de la Luna Nueva, la banda blanquecina de nuestra galaxia atraviesa esta región del cielo ofreciendo una de las vistas más impresionantes del año.

Por ello, el Triángulo de Verano se convierte en una referencia imprescindible para quienes desean comenzar a explorar el cielo con prismáticos, telescopio o simplemente a simple vista.

El cielo cambia con las estaciones

La sustitución del Triángulo de Primavera por el Triángulo de Verano es una consecuencia directa del movimiento de traslación de la Tierra alrededor del Sol.

A medida que pasan los meses, el cielo visible tras la puesta del Sol también cambia. Cada estación posee sus propias constelaciones y asterismos característicos, lo que hace que la observación astronómica sea una actividad siempre diferente.

Tras el verano llegarán las constelaciones del otoño y, más adelante, volverán a aparecer los grandes protagonistas del invierno, como Orión, Tauro o las Pléyades. Finalmente, con la llegada de una nueva primavera, Arturo, Spica y Regulus regresarán para formar nuevamente el Triángulo de Primavera.

Una despedida hasta el próximo año

Aunque el Triángulo de Primavera comienza ahora a desaparecer de las noches estivales, su ausencia será solo temporal. Dentro de unos meses volverá a ocupar un lugar destacado en el cielo vespertino, repitiendo el ciclo que se produce año tras año.

Hasta entonces, será el Triángulo de Verano quien acompañe las noches de julio, agosto y buena parte de septiembre. Sus brillantes estrellas serán la puerta de entrada para descubrir la Vía Láctea, numerosas constelaciones y algunos de los objetos más espectaculares del cielo profundo.

Cada estación tiene sus propios protagonistas, y el relevo ya está servido. Es el momento de mirar hacia el este al caer la noche y dar la bienvenida al brillante Triángulo de Verano, el gran referente del cielo durante los meses más cálidos del año.

  • NASANET
  • Astronomía
  • El Triángulo de Primavera se Despide: El Triángulo de Verano Toma el Relevo en el Cielo Nocturno