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La Luna Visita Escorpio y su Brillante Estrella Antares

La Luna Visita Escorpio y su Brillante Estrella Antares

La Luna recorrerá estos días la constelación de Escorpio y se acercará a Antares, su brillante estrella rojiza. Te contamos cuándo y cómo observar este bonito encuentro en el cielo nocturno.
La Luna recorrerá estos días la constelación de Escorpio y se acercará a Antares, su brillante estrella rojiza. Credit: NASANET

Durante estas noches, la Luna protagonizará un pequeño viaje por una de las constelaciones más reconocibles del cielo de verano. Nuestro satélite natural atravesará la región de Escorpio, pasando junto a algunas de sus estrellas más características y acercándose especialmente a Antares, la brillante estrella rojiza que marca el corazón del escorpión.

Será una buena oportunidad para levantar la mirada después de la puesta de Sol y seguir, noche tras noche, cómo cambia la posición de la Luna respecto a las estrellas.

La Luna entra en el territorio de Escorpio

La Luna se desplaza continuamente sobre el fondo de estrellas debido a su movimiento alrededor de la Tierra. Por eso, mientras las constelaciones parecen mantener prácticamente la misma forma noche tras noche, nuestro satélite cambia rápidamente de posición.

A mediados de agosto, la Luna creciente se encuentra recorriendo las constelaciones zodiacales. El 19 de agosto de 2026 aparece en la región de Escorpio, después de haber avanzado desde las constelaciones que ocupaban el cielo occidental durante las noches anteriores. Ese desplazamiento permite observar una bonita progresión: la Luna se adentra en la figura del escorpión y se aproxima a algunas de sus estrellas más llamativas.

Escorpio es, además, una de las constelaciones zodiacales más fáciles de reconocer porque su silueta recuerda bastante al animal que representa. Sus estrellas dibujan una larga figura curvada que comienza en la cabeza y las pinzas, continúa por el cuerpo y termina en una característica cola que se curva hacia el aguijón.

Las “garras” del escorpión

Una de las zonas más interesantes de Escorpio es la formada por Dschubba y Graffias, dos estrellas situadas en la región de la cabeza y las antiguas “garras” del escorpión.

Actualmente, estas estrellas forman parte de una de las zonas más atractivas para recorrer con la mirada junto a la Luna. A medida que nuestro satélite avanza por el cielo, su posición respecto a ellas cambia de una noche a otra, creando una sensación de movimiento sobre el fondo estrellado.

No se trata de que las estrellas se muevan rápidamente: es la Luna la que está cambiando de posición. En apenas 24 horas puede desplazarse unos 13 grados respecto a las estrellas de fondo, suficiente para que una misma región del cielo presente un aspecto bastante diferente de una noche a la siguiente.

Y llega Antares, el corazón rojizo de Escorpio

El gran protagonista será Antares, la estrella más brillante de Escorpio y una de las estrellas rojizas más llamativas que pueden observarse a simple vista.

Su color es una de sus principales características. Antares es una supergigante roja, una estrella enorme y evolucionada cuyo tono anaranjado o rojizo contrasta con el aspecto más blanco o azulado de muchas otras estrellas brillantes.

Su nombre procede del griego y significa aproximadamente “rival de Ares”, es decir, rival de Marte, debido precisamente a su color rojizo. La comparación resulta especialmente apropiada porque Marte también puede presentar un intenso tono rojizo cuando es visible en el cielo.

Según indica la NASA, durante la noche del 20 de agosto, la Luna y Antares ofrecerán uno de los encuentros más interesantes de esta pequeña secuencia. La Luna, ya cerca del cuarto creciente, aparecerá muy próxima visualmente a la estrella, formando una llamativa pareja en la región de Escorpio. Algunas predicciones sitúan la máxima aproximación en torno a las 20:11 GMT, aunque la apariencia exacta dependerá de la ubicación del observador.

En otras palabras, no será necesario utilizar un telescopio para disfrutar del espectáculo. La Luna y Antares podrán distinguirse a simple vista, aunque unos prismáticos pueden resultar muy útiles para apreciar mejor las estrellas que rodean a la pareja. Un magnífico acontecimiento para el disfrute de los amantes de la observación astronómica

Una Luna cada vez más iluminada

Este encuentro tendrá además un atractivo añadido: la Luna estará creciendo rápidamente.

El 19 de agosto presentará aproximadamente un 44 % de su superficie iluminada, mientras que el día 20 alcanzará el cuarto creciente, con alrededor de un 60 % de iluminación durante la tarde y la noche.

La progresión será evidente. Cada noche veremos cómo aumenta la parte iluminada del disco lunar mientras nuestro satélite continúa desplazándose hacia el este entre las estrellas.

Esto permite convertir el fenómeno en una pequeña experiencia de observación: en lugar de mirar únicamente una noche, podemos fotografiar la misma zona del cielo durante varios días y comprobar cómo cambia la posición de la Luna.

Cómo observar la Luna y Antares

Para localizar el encuentro no necesitas equipamiento astronómico especializado. Lo más importante será buscar un lugar desde el que tengas una vista despejada hacia el horizonte suroeste o sur, dependiendo de la fecha, la hora y tu ubicación.

La observación será especialmente interesante poco después del anochecer, cuando Escorpio todavía se encuentre sobre el horizonte. En latitudes medias del hemisferio norte, la constelación puede aparecer relativamente baja, por lo que cualquier obstáculo —edificios, árboles o montañas— puede dificultar la observación.

Primero localiza la Luna. Después busca cerca de ella un punto de luz con un característico tono anaranjado o rojizo: esa será Antares.

Con unos prismáticos podrás ampliar la escena y descubrir que alrededor de la Luna aparecen muchas más estrellas de las que se perciben a simple vista. Eso sí, debido al brillo de nuestro satélite, las estrellas más débiles quedarán ocultas por su resplandor.

La Luna continúa su viaje

El espectáculo no termina con Antares. La Luna continuará desplazándose hacia el este y abandonará progresivamente la figura de Escorpio para dirigirse hacia Sagitario. El 20 de agosto ya se producirá el cambio hacia esa constelación, coincidiendo además con el cuarto creciente.

Así que estas noches ofrecen una oportunidad perfecta para observar algo que normalmente pasa desapercibido: el movimiento de la Luna entre las estrellas.

Primero podemos seguirla por la zona de las garras del escorpión, después verla acercarse a Antares y, finalmente, observar cómo continúa su recorrido hacia la cola y abandona la constelación.

No es necesario esperar a un eclipse, una lluvia de meteoros o una gran conjunción planetaria. A veces, uno de los espectáculos más bonitos del cielo consiste simplemente en observar cómo la Luna cambia de lugar de una noche a otra.