La NASA Confirma el Impacto de un Cohete de SpaceX en la Luna: Así Fue la Colisión que Dejó un Nuevo Cráter
🔴 ÚLTIMA HORA (6 de agosto)
La misión lunar surcoreana Danuri ha logrado fotografiar el lugar del impacto de la etapa superior del Falcon 9 de SpaceX antes y después de la colisión contra la superficie de la Luna, convirtiéndose en la primera sonda en obtener imágenes comparativas del evento.
Según ha informado el Instituto de Investigación Aeroespacial de Corea (KARI), Danuri comenzó las observaciones unos 30 minutos antes del impacto y realizó varias maniobras orbitales para sobrevolar la zona, obteniendo ocho imágenes del lugar. Las primeras comparaciones muestran cambios en el terreno y rastros del material expulsado tras la colisión, lo que permitirá a los investigadores estudiar con gran precisión los efectos del choque.
Las imágenes serán analizadas conjuntamente con las que obtenga la Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) de la NASA en el marco de una colaboración científica internacional para estudiar el nuevo cráter y la evolución de la nube de material eyectado.
La NASA confirma el impacto de un cohete de SpaceX contra la Luna
Ya es oficial. La NASA ha confirmado que la etapa superior de un cohete Falcon 9 de SpaceX impactó contra la superficie de la Luna, poniendo fin a un viaje de más de un año tras quedar abandonada en el espacio después de una misión comercial lanzada en enero de 2025.
El choque se produjo durante la madrugada del 5 de agosto de 2026, cerca de los cráteres Einstein y Bell, en el hemisferio visible de la Luna. Aunque el impacto no suponía ningún peligro para la Tierra, el evento despertó un enorme interés entre astrónomos profesionales y aficionados de todo el mundo, que intentaron observar sus efectos en tiempo real.
Un impacto previsto durante meses
La etapa superior del Falcon 9 había sido utilizada para lanzar la misión «Ghost Riders in the Sky», que transportó el módulo lunar Blue Ghost de Firefly Aerospace y el módulo Resilience de la empresa japonesa ispace.
Una vez completada su misión, el cohete quedó en una órbita inestable alrededor del sistema Tierra-Luna. Durante meses, la gravedad de la Tierra, la Luna y el Sol fue modificando lentamente su trayectoria hasta hacer inevitable el impacto contra nuestro satélite.
¿Qué velocidad alcanzó el cohete?
Los cálculos indican que la etapa superior, de unas 3,9 toneladas, chocó contra la superficie lunar a aproximadamente:
- 8.700 km/h
- 2,4 km/s
- unas siete veces la velocidad del sonido en la Tierra
Al no existir atmósfera en la Luna, el cohete no se desintegró antes de tocar la superficie, sino que impactó directamente contra el regolito lunar.
Se ha formado un nuevo cráter
Aunque todavía continúan los análisis, los científicos estiman que el impacto ha creado un cráter de aproximadamente 20 metros de diámetro, expulsando miles de toneladas de polvo y rocas lunares.
Las simulaciones predecían que el material eyectado podría elevarse varias decenas de kilómetros sobre la superficie antes de volver a caer lentamente debido a la baja gravedad lunar.
El impacto no pudo verse directamente
Uno de los mayores objetivos científicos era conseguir imágenes del instante exacto del choque.
Numerosos observatorios de todo el mundo apuntaron sus telescopios hacia la Luna, pero ningún instrumento logró captar una imagen directa del momento del impacto.
Sin embargo, un telescopio instalado en Chile detectó una gran nube de material mediante espectroscopia pocos minutos después del choque. En ella aparecieron líneas correspondientes a sodio, procedente del suelo lunar, y litio, probablemente originado en el propio cohete. Estas observaciones constituyen la primera confirmación física de que la colisión se produjo tal y como estaba prevista.
Las sondas espaciales buscarán el lugar exacto
Ahora comienza una nueva fase de la investigación.
La Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) de la NASA y otras sondas lunares intentarán fotografiar el nuevo cráter mediante imágenes de alta resolución. Comparando fotografías tomadas antes y después del impacto será posible determinar con precisión el tamaño del cráter, la cantidad de material expulsado y cómo responde el regolito lunar a un impacto conocido.
Este tipo de datos resulta especialmente valioso porque, a diferencia de los impactos naturales de meteoritos, en este caso los científicos conocen con gran exactitud la masa, la velocidad y la trayectoria del objeto que produjo la colisión.
Una oportunidad científica única
Aunque el impacto fue accidental, los investigadores consideran que representa una oportunidad excepcional para estudiar la física de los impactos en la Luna.
Los datos obtenidos permitirán mejorar los modelos sobre:
- formación de cráteres;
- comportamiento del polvo lunar;
- dinámica del material expulsado;
- planificación de futuras misiones tripuladas del programa Artemis.
Además, servirá para calibrar técnicas de seguimiento de objetos en el espacio cislunar, una región que será cada vez más transitada durante las próximas décadas.
El creciente problema de la basura espacial lunar
Este incidente también ha reabierto el debate sobre la gestión de los restos espaciales alrededor de la Luna.
Hasta hace pocos años apenas existía tráfico espacial en el entorno lunar, pero el regreso de las misiones científicas y comerciales está multiplicando el número de sondas, módulos de aterrizaje y etapas de cohetes que permanecen en órbitas inestables.
Los expertos consideran que será necesario mejorar el seguimiento de estos objetos para evitar futuros impactos no controlados, especialmente cuando comiencen a establecerse infraestructuras permanentes sobre la superficie lunar dentro del programa Artemis.
Un nuevo capítulo en la exploración de la Luna
Lejos de ser un simple accidente, el impacto del Falcon 9 se ha convertido en un experimento científico involuntario que ayudará a comprender mejor la superficie lunar y el comportamiento de los impactos artificiales.
En los próximos días se espera que las sondas en órbita publiquen las primeras imágenes del nuevo cráter, permitiendo conocer con precisión las consecuencias de una colisión que, aunque prevista desde hace meses, marca un nuevo hito en la exploración espacial moderna.



