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Después del eclipse solar total del 12 de agosto, el cielo de agosto continúa ofreciendo un auténtico espectáculo. Este fin de semana, un desfile de planetas podrá contemplarse durante la madrugada, antes de la salida del sol.
La Luna Nueva deja esta noche un cielo completamente oscuro, perfecto para localizar el Gran Cúmulo de Hércules, M13, uno de los grandes tesoros del cielo de verano.
Después del eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026 llegará otro gran espectáculo astronómico: las Perseidas. Descubre cuándo observarlas y por qué este año las condiciones serán especialmente favorables.

La Luna Reaparece de Nuevo en el Cielo del Anochecer Junto a Venus

La Luna Reaparece en el Cielo del Anochecer Junto a Venus

Después de protagonizar el eclipse solar total del 12 de agosto, la Luna vuelve a convertirse en protagonista del cielo. Este fin de semana, nuestro satélite reaparecerá como una fina Luna creciente y se acercará a Venus y a Spica en un espectáculo visible después de la puesta de Sol.
Mapa de observación de la Luna junto a Venus y Spica durante los próximos días. Credit: NASANET

El gran espectáculo celeste del 12 de agosto de 2026 tuvo a la Luna como protagonista absoluta. Su paso por delante del Sol produjo un eclipse solar total que pudo contemplarse desde diferentes regiones del planeta y que dejó algunas de las imágenes astronómicas más espectaculares del año.

Pero apenas unos días después, la Luna vuelve a ofrecernos otra escena completamente diferente.

Tras la Luna Nueva del 12 de agosto, nuestro satélite comienza a reaparecer en el cielo vespertino convertido en una delicada Luna creciente. Y durante este fin de semana protagonizará un bonito recorrido por el cielo occidental, pasando junto a Venus y acercándose posteriormente a Spica, la estrella más brillante de la constelación de Virgo.

Una joven Luna vuelve al cielo después del eclipse

El viernes 14 de agosto será una de las primeras oportunidades para volver a localizar la Luna después del eclipse.

Con apenas unos días transcurridos desde la Luna Nueva, nuestro satélite aparecerá como una delgada hoz iluminada, muy baja sobre el horizonte occidental poco después de la puesta de Sol.

Será una imagen especialmente simbólica después del eclipse: la misma Luna que apenas dos días antes ocultaba completamente el disco solar volverá a aparecer junto al Sol en el cielo del atardecer, aunque ahora separándose rápidamente de él a medida que avanza por su órbita.

La Luna creciente estará acompañada por Venus, que destacará con enorme intensidad en el crepúsculo.

El planeta más brillante del cielo nocturno se encuentra actualmente en una posición especialmente favorable para la observación vespertina.

Sábado 15 de agosto: la Luna se acerca a Venus

El momento más espectacular llegará durante la tarde-noche del sábado 15 de agosto.

La Luna creciente aparecerá muy cerca de Venus, formando una pareja extraordinariamente llamativa sobre el horizonte occidental.

La escena podrá contemplarse después de la puesta de Sol, cuando el cielo todavía conserve parte de la luminosidad del crepúsculo. Venus será fácilmente reconocible por su extraordinario brillo, mientras que la fina Luna creciente añadirá un segundo punto de referencia mucho más delicado.

Además, la Luna podrá mostrar un fenómeno especialmente bonito: la llamada luz cenicienta o brillo de la Tierra. La parte de la superficie lunar que permanece en sombra puede aparecer débilmente iluminada por la luz solar reflejada por nuestro propio planeta.

Será, por tanto, una buena oportunidad para fotografiar la Luna creciente junto a Venus.

El acercamiento entre ambos cuerpos tendrá su máximo alrededor de las 09:47 GMT del 16 de agosto, aunque la pareja será visible durante la tarde del día 15 y la siguiente jornada desde diferentes lugares, dependiendo de la posición de la Luna sobre el horizonte.

Venus alcanza su máxima elongación

El encuentro con la Luna tendrá además un protagonista adicional: Venus alcanzará su máxima elongación oriental prácticamente en estas mismas fechas.

El planeta llegará a su mayor separación aparente del Sol el 15 de agosto, alcanzando aproximadamente 46 grados de elongación y consolidándose como un espectacular objeto del cielo vespertino.

La máxima elongación es uno de los momentos más interesantes para observar Venus porque, desde nuestra perspectiva terrestre, el planeta se encuentra más alejado del resplandor solar en el cielo.

Eso permite que permanezca sobre el horizonte durante más tiempo después de la puesta de Sol.

Por ello, el fin de semana del 15 y 16 de agosto reunirá tres elementos especialmente atractivos: una Luna creciente, Venus en su máxima elongación y Spica en las proximidades.

Spica completa la escena

Pero el espectáculo no terminará con el encuentro entre la Luna y Venus.

Mientras nuestro satélite continúa desplazándose hacia el este por el cielo, también pasará cerca de Spica, la estrella más brillante de Virgo.

Spica es una estrella de primera magnitud y, aunque su brillo es muy inferior al de Venus, podrá convertirse en un tercer elemento de la escena.

Durante las tardes del 15 al 17 de agosto, la Luna, Venus y Spica formarán una composición especialmente interesante en el cielo occidental.

La Luna será la que marque el movimiento de esta escena. Cada tarde aparecerá más desplazada hacia el este y con una mayor fracción de su superficie iluminada.

Esto permitirá seguir visualmente su recorrido durante varias noches.

Domingo 16: la Luna continúa su recorrido

El domingo 16 de agosto la Luna estará ya algo más alejada de Venus y continuará acercándose a la región del cielo donde se encuentra Spica.

La creciente lunar será más gruesa y brillante que la noche anterior, mientras que Venus permanecerá como el objeto dominante del cielo occidental.

Spica aparecerá también en la misma zona general del firmamento, aunque bastante más débil que Venus.

La separación aparente entre Venus y Spica irá reduciéndose durante las próximas semanas, hasta que ambos astros alcancen su propia conjunción a comienzos de septiembre.

Por tanto, este fin de semana puede ser también el comienzo de un seguimiento interesante de Venus y Spica durante las próximas semanas.

Cómo observar la Luna, Venus y Spica

La observación será muy sencilla y no será necesario disponer de telescopio.

Lo más importante será buscar un lugar con una visión despejada hacia el oeste. Como los tres objetos estarán relativamente bajos después de la puesta de Sol, los edificios, árboles o montañas pueden dificultar su localización.

Durante los primeros minutos del crepúsculo, Venus será el objetivo más sencillo.

Su brillo hará que destaque incluso cuando el cielo todavía conserve bastante luz. La Luna creciente aparecerá cerca de él y será cada vez más fácil de distinguir a medida que el cielo se oscurezca.

Después habrá que buscar Spica, situada en las proximidades de Venus pero mucho más débil.

Unos prismáticos pueden ayudar a observar la Luna con mayor detalle y a localizar Spica cuando el cielo todavía esté iluminado, aunque la escena será perfectamente disfrutable a simple vista.

Un cielo diferente después del eclipse

El 12 de agosto, la Luna convirtió el día en noche durante unos instantes al situarse exactamente entre la Tierra y el Sol.

Ahora, apenas unos días después, vuelve a ocupar un lugar destacado en el cielo, pero esta vez acompañada por uno de los objetos más brillantes que podemos observar desde nuestro planeta.

La secuencia será especialmente bonita: una fina Luna creciente aparecerá junto a Venus el sábado 15 y continuará su recorrido hacia Spica durante los días siguientes.

Además, Venus alcanzará por estas fechas su máxima elongación oriental, lo que convierte al planeta en uno de los grandes protagonistas del cielo vespertino de agosto.

Después del eclipse solar total, el cielo no ha dejado de ofrecer espectáculo.

Primero fueron las Perseidas y el desfile planetario de las madrugadas. Ahora, al caer la tarde, la Luna, Venus y Spica toman el relevo.

Y lo mejor es que no será necesario esperar a que llegue la noche para disfrutarlo: bastará con mirar hacia el oeste después de la puesta de Sol.