El Cometa 220P/McNaught Multiplica su Brillo 650 Veces y ya Puede Verse con Prismáticos
El cometa ha experimentado un nuevo episodio de actividad y vuelve a convertirse en uno de los objetos más interesantes del cielo de agosto.
El cielo de agosto nos trae una nueva sorpresa. El cometa 220P/McNaught ha experimentado un espectacular aumento de brillo durante los últimos días, multiplicando su luminosidad aproximadamente 650 veces y situándose de nuevo alrededor de la magnitud 6,7–7.
El fenómeno resulta especialmente llamativo porque no es la primera vez que este cometa sorprende durante su actual aparición. A finales de mayo ya protagonizó un extraordinario incremento de actividad que multiplicó su brillo varios miles de veces. Después, el cometa comenzó a debilitarse rápidamente y parecía destinado a convertirse de nuevo en un objeto reservado a telescopios de mayor abertura.
Sin embargo, el 5 de agosto de 2026 volvió a aumentar considerablemente su actividad.
Ahora, el 220P/McNaught se encuentra nuevamente al alcance de prismáticos y pequeños telescopios, ofreciendo a los aficionados una oportunidad especialmente interesante para intentar localizarlo durante las próximas madrugadas.
Un cometa que vuelve a sorprender
El 220P/McNaught es un cometa periódico que completa una órbita alrededor del Sol aproximadamente cada 5,5 años.
Durante su actual regreso al interior del Sistema Solar pasó por el perihelio el 14 de junio de 2026, cuando se encontraba a aproximadamente 1,56 unidades astronómicas del Sol, unos 233 millones de kilómetros.
Por entonces ya había comenzado a llamar la atención debido a un repentino aumento de actividad.
A finales de mayo, cuando el cometa era todavía extremadamente débil y rondaba aproximadamente la magnitud 17, su brillo comenzó a incrementarse de manera extraordinaria. En cuestión de días llegó a situarse alrededor de la magnitud 8–9, multiplicando su luminosidad varios miles de veces.
Aquello convirtió al 220P/McNaught en un objetivo destacado para los observadores.
Pero el espectáculo no duró demasiado.
Durante las semanas posteriores el cometa fue perdiendo brillo progresivamente. A finales de junio se encontraba ya alrededor de la magnitud 12 y las previsiones apuntaban a que continuaría debilitándose durante julio.
Parecía que la oportunidad estaba llegando a su fin.
Hasta que llegó agosto.
El segundo gran aumento de actividad
El 5 de agosto el 220P/McNaught volvió a experimentar un importante incremento de brillo.
En esta ocasión, la luminosidad del cometa aumentó aproximadamente 650 veces, llevándolo nuevamente hasta una magnitud cercana a 7. Las observaciones más recientes sitúan incluso su brillo alrededor de la magnitud 6,7.
El cambio resulta espectacular si tenemos en cuenta que apenas unas semanas antes el cometa era un objeto mucho más difícil de observar.
Este segundo episodio de actividad convierte al 220P/McNaught en uno de los cometas más interesantes para seguir durante estas noches de agosto.
Y, sobre todo, demuestra una vez más hasta qué punto los cometas pueden ser cuerpos extremadamente dinámicos.
¿Por qué aumenta tanto el brillo de un cometa?
Los cometas están formados por una mezcla de hielos, polvo y materiales rocosos. Cuando se aproximan al Sol, la radiación solar calienta su superficie y provoca que algunos de los hielos pasen directamente del estado sólido al gaseoso.
Este proceso, conocido como sublimación, libera gas y polvo alrededor del núcleo y forma la coma cometaria.
En determinadas circunstancias, sin embargo, la actividad puede aumentar bruscamente.
Una fractura en el núcleo, el desprendimiento de material o la exposición repentina de depósitos de hielo situados bajo la superficie pueden provocar que enormes cantidades de gas y polvo sean liberadas en poco tiempo.
El resultado es un outburst cometario: un repentino aumento del brillo que puede transformar en cuestión de horas o días un cometa prácticamente invisible en un objeto mucho más fácil de observar.
Eso es precisamente lo que parece estar sucediendo con el 220P/McNaught.
El cometa 220P/McNaught ya puede verse con prismáticos
La buena noticia para los aficionados es que su actual aumento de brillo ha situado al cometa en un rango accesible para prismáticos.
Con instrumentos de 7×50 o 10×50, y especialmente desde un lugar alejado de la contaminación lumínica, será posible intentar localizarlo durante las próximas madrugadas.
No debemos esperar encontrar una estrella brillante.
El cometa aparecerá como una pequeña mancha difusa, debido a que su brillo está repartido por la coma que rodea al núcleo. Esta característica hace que un cometa de magnitud 7 sea mucho más difícil de apreciar que una estrella de la misma magnitud.
Por ello, un cielo oscuro será fundamental.
Desde zonas rurales y lugares con poca contaminación lumínica, las posibilidades de localizarlo aumentan considerablemente. En cambio, desde el centro de una ciudad puede resultar complicado incluso utilizando prismáticos.
Un pequeño telescopio permitirá observar con mayor detalle la coma y buscar indicios de la cola.
¿Dónde buscar el 220P/McNaught?
Actualmente el cometa se encuentra en la región de Cetus, la Ballena. Su posición hace que sea principalmente un objeto de madrugada.
Durante estas noches de agosto habrá que buscarlo en el cielo oriental durante las horas previas al amanecer. El momento más favorable se sitúa aproximadamente alrededor de las 4:00 de la madrugada, aunque la hora exacta dependerá de la ubicación del observador.
Una vez localizada la zona de Cetus, conviene utilizar una carta celeste o una aplicación astronómica para identificar la posición exacta del cometa, ya que este se desplaza lentamente entre las estrellas.
Con los prismáticos, lo recomendable es recorrer lentamente la zona y prestar atención a cualquier objeto que presente un aspecto difuso y diferente al de las estrellas del campo.
Una coma de gran tamaño
El reciente aumento de actividad no solo ha incrementado el brillo del cometa.
También ha provocado que su coma se haya expandido considerablemente.
Las observaciones actuales muestran una coma de más de 7 minutos de arco, aproximadamente una cuarta parte del diámetro aparente de la Luna llena.
Además, el cometa presenta una cola corta orientada en dirección opuesta al Sol.
Aunque esta cola puede resultar difícil de apreciar visualmente con prismáticos, las fotografías realizadas con cámaras astronómicas pueden revelar estructuras mucho más extensas y débiles.
La combinación de una coma relativamente grande y un brillo cercano a la séptima magnitud convierte al 220P/McNaught en un objetivo especialmente apropiado para la fotografía astronómica de campo amplio.
Visible desde ambos hemisferios
El 220P/McNaught no es un objeto exclusivo del hemisferio norte.
Su posición actual, relativamente próxima al ecuador celeste, permite observarlo también desde el hemisferio sur.
La altura que alcanzará sobre el horizonte dependerá de la latitud, pero desde buena parte de las regiones habitadas del planeta puede intentarse su observación durante las horas previas al amanecer.
Para los observadores australes, la estrategia será similar: buscar un horizonte oriental despejado, alejarse de las luces urbanas y utilizar prismáticos para explorar la región de Cetus.
La situación del cometa hace que este fenómeno pueda seguirse desde España y otros países europeos, pero también desde Sudamérica, África, Australia y otras regiones del hemisferio sur.
¿Podría volver a aumentar su brillo?
Esta es una de las grandes incógnitas que plantea actualmente el 220P/McNaught.
El cometa ya ha demostrado durante 2026 que puede experimentar cambios de brillo extraordinariamente rápidos.
El primer episodio multiplicó su luminosidad varios miles de veces.
El segundo, iniciado el 5 de agosto, ha supuesto otro incremento espectacular, esta vez de aproximadamente 650 veces.
Por tanto, no puede descartarse que vuelva a producirse algún episodio de actividad.
Incluso existe la posibilidad de que un nuevo gran aumento pudiera acercarlo al límite de la visibilidad a simple vista. Sin embargo, esta posibilidad no debe interpretarse como una predicción: por ahora no sabemos si el cometa volverá a incrementar su brillo o si comenzará nuevamente a debilitarse.
Precisamente esa incertidumbre es una de las razones por las que merece la pena seguirlo durante los próximos días.
El precedente del cometa 17P/Holmes
Los grandes aumentos de brillo cometarios tienen algunos precedentes espectaculares.
Uno de los más conocidos ocurrió en 2007, cuando el cometa 17P/Holmes experimentó un enorme estallido que multiplicó su brillo aproximadamente un millón de veces.
El cometa pasó de ser un objeto extremadamente débil a convertirse en un astro visible a simple vista y fácilmente reconocible en el cielo.
El 220P/McNaught está todavía muy lejos de alcanzar un fenómeno de esa magnitud, pero la comparación sirve para recordar que los cometas pueden experimentar cambios sorprendentes y difíciles de predecir.
Por ahora, no existe ninguna evidencia que indique que el 220P vaya a protagonizar un episodio comparable al de Holmes.
Pero su comportamiento durante los últimos meses invita a mantenerlo bajo vigilancia.
Una oportunidad para observarlo durante estas madrugadas
El 220P/McNaught ha pasado en pocas semanas de ser un objeto extremadamente débil a convertirse nuevamente en un cometa accesible para los aficionados.
Su segundo gran aumento de actividad, ocurrido el 5 de agosto, ha multiplicado aproximadamente por 650 su brillo y lo ha llevado hasta una magnitud cercana a 6,7–7.
Eso significa que tenemos una oportunidad interesante para intentar localizarlo con prismáticos durante estas noches.
La mejor estrategia será buscar un lugar oscuro, con un horizonte oriental despejado, y comenzar la observación durante las horas previas al amanecer.
La región de Cetus, cerca de Mu Ceti, será la zona que habrá que explorar.
No será necesariamente sencillo encontrarlo a la primera. La luz del cometa está extendida por su coma y no aparecerá como una estrella brillante. Pero una vez localizado, podremos contemplar un objeto que está cambiando ante nuestros propios ojos.
Y esa es precisamente la parte más fascinante de esta historia.
El 220P/McNaught ya ha demostrado dos veces este verano que puede sorprendernos.
Ahora solo queda esperar para descubrir si este nuevo aumento de brillo es el último episodio de actividad… o si el cometa todavía guarda alguna sorpresa para las próximas noches.



