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La Ola de Calor que Azota Europa Vista Desde el Espacio: Satélites Detectan Temperaturas de Hasta 55 °C en la Superficie

La ola de calor que azota Europa vista desde el espacio: satélites detectan temperaturas de hasta 55 °C en la superficie

La Agencia Espacial Europea muestra desde el espacio la intensa ola de calor que afecta a Europa. Los satélites Sentinel-3 registran temperaturas superficiales de hasta 55 °C en España, Francia e Italia.
La Agencia Espacial Europea muestra desde el espacio la intensa ola de calor que afecta a Europa. Los satélites Sentinel-3 registran temperaturas superficiales de hasta 55 °C en España, Francia e Italia. Credit: ESA/Copernicus Sentinel

Europa atraviesa uno de los episodios de calor más intensos de los últimos años y ahora la magnitud del fenómeno puede apreciarse desde el espacio. Una nueva imagen difundida por la Agencia Espacial Europea (ESA) muestra cómo gran parte del continente se encuentra bajo una potente ola de calor que está elevando las temperaturas superficiales a niveles extraordinarios.

La imagen fue obtenida el 23 de junio por la misión Sentinel-3 del programa Copernicus y revela extensas áreas de España, Francia, Italia y el norte de África teñidas de rojo intenso y púrpura, colores que indican temperaturas del suelo extremadamente elevadas. Según los datos analizados por la ESA, algunas regiones alcanzaron temperaturas superficiales cercanas a los 55 °C.

El calor que sentimos no es el mismo que detectan los satélites

Uno de los aspectos más llamativos de esta imagen es que las temperaturas mostradas no corresponden al aire, sino a la superficie terrestre. Esto significa que los valores observados por los satélites son considerablemente superiores a los registrados por las estaciones meteorológicas convencionales.

Superficies como el asfalto, la roca, la arena o los tejados absorben y almacenan una enorme cantidad de energía solar durante el día, alcanzando temperaturas mucho más elevadas que el aire circundante. Por este motivo, aunque una ciudad registre 40 °C de temperatura ambiente, algunas superficies urbanas pueden superar ampliamente los 50 °C.

Los datos de Sentinel-3 muestran que el satélite detectó temperaturas superficiales de 48 °C en Madrid, 46 °C en Zaragoza, 46 °C en la ciudad francesa de Poitiers y 44 °C en Roma. En el norte de África, la ciudad de Túnez alcanzó los 49 °C en superficie.

España y Francia entre las regiones más afectadas

La actual ola de calor está golpeando especialmente al oeste y sur de Europa. Francia y España se encuentran entre los países más afectados, con numerosos avisos meteorológicos activados y temperaturas muy por encima de los valores habituales para finales de junio.

El servicio meteorológico francés informó recientemente de registros históricos para un mes de junio, mientras que la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) emitió alertas por temperaturas extremas en varias comunidades españolas. Algunas zonas del norte peninsular, poco acostumbradas a episodios tan severos, han llegado a situarse bajo aviso rojo.

Las imágenes satelitales muestran con claridad cómo las áreas más cálidas coinciden con amplias regiones del interior de la Península Ibérica y del sur de Francia, donde la ausencia de nubosidad y la persistencia de aire muy cálido han favorecido un calentamiento excepcional del terreno.

El fenómeno del «domo de calor»

Los expertos atribuyen este episodio extremo a la presencia de un potente sistema de altas presiones, conocido popularmente como «domo de calor». Este fenómeno actúa como una tapa atmosférica que atrapa el aire caliente cerca de la superficie e impide la llegada de masas de aire más fresco.

La ESA explica que este bloqueo atmosférico permanece encajado entre varias áreas de bajas presiones, favoreciendo cielos despejados, una intensa radiación solar y temperaturas cada vez más elevadas durante varios días consecutivos.

Asimismo, la agencia espacial subraya que este episodio no está relacionado directamente con el fenómeno de El Niño, pese a que los satélites han detectado señales tempranas de su desarrollo en el océano Pacífico.

Cómo vigilan los satélites las olas de calor

La misión Sentinel-3 desempeña un papel fundamental en la monitorización de fenómenos extremos. Su instrumento SLSTR (Sea and Land Surface Temperature Radiometer) permite medir con gran precisión la temperatura de la superficie terrestre y marina.

Esta información resulta clave para evaluar el estrés térmico, detectar incendios forestales, estudiar las islas de calor urbanas y analizar los efectos de las altas temperaturas sobre la agricultura y los ecosistemas.

En un contexto de calentamiento global, los científicos consideran que estas observaciones son esenciales para comprender mejor la evolución de los eventos extremos y su impacto sobre la población. Las recientes olas de calor registradas en Europa se han convertido en uno de los ejemplos más visibles de los desafíos climáticos a los que se enfrenta el continente.

Mientras millones de europeos buscan refugio frente a las temperaturas extremas, los satélites continúan observando desde cientos de kilómetros de altura una realidad cada vez más evidente: el calor no solo se siente en el aire, también se acumula bajo nuestros pies.

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