El Pentágono Desclasifica 41 Nuevos Archivos OVNI: Objetos Esféricos, Triángulos Negros y un Misterioso Caso de 1963
El Pentágono vuelve a publicar archivos sobre fenómenos no identificados
Los archivos sobre fenómenos aéreos no identificados vuelven a ocupar titulares en Estados Unidos. El Gobierno estadounidense acaba de publicar una quinta entrega de documentación relacionada con avistamientos registrados por organismos y personal militar, con nuevos vídeos, fotografías e informes que hasta ahora no estaban disponibles públicamente.
La nueva remesa fue publicada el 7 de agosto de 2026 dentro del programa PURSUE (Presidential Unsealing and Reporting System for UAP Encounters), creado para localizar, revisar y hacer públicos documentos gubernamentales relacionados con fenómenos aéreos no identificados.
Esta quinta entrega contiene 41 archivos: 16 vídeos, 22 documentos y tres imágenes. El material procede de diferentes organismos estadounidenses y recoge incidentes ocurridos desde mediados del siglo XX hasta fechas recientes.
Entre ellos aparecen varios casos especialmente llamativos: objetos de apariencia esférica observados durante operaciones militares, un gran objeto triangular descrito sobre Colorado y un informe de 1963 procedente de Brasil.
Sin embargo, hay una cuestión fundamental que conviene dejar clara desde el principio: que un fenómeno no haya podido ser identificado no significa que tenga un origen extraordinario. Los documentos publicados no demuestran la existencia de tecnología extraterrestre ni de vehículos procedentes de otros mundos.
Objetos esféricos observados durante una operación militar
Uno de los episodios más destacados tuvo lugar el 8 de septiembre de 2021 sobre el golfo de Omán.
Durante un ejercicio militar, personal de las fuerzas de operaciones especiales estadounidenses a bordo de un avión AC-130J informó de la presencia de varios objetos de apariencia esférica.
El informe incluido entre los documentos desclasificados señala que fueron observados aproximadamente 25 fenómenos aéreos no identificados, con un tamaño estimado de alrededor de 1,2 metros.
Los objetos habrían presentado diferentes velocidades y trayectorias y, según el relato de los militares, algunos modificaron su comportamiento durante el ejercicio.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención es que determinados objetos parecieron alejarse cuando el avión abrió fuego durante la operación.
El documento, sin embargo, no determina qué eran aquellos objetos ni establece ninguna relación con tecnología desconocida. Simplemente recoge el incidente como un fenómeno que no pudo ser identificado de manera concluyente.
Otro objeto esférico grabado en Oriente Medio
La quinta entrega contiene también un vídeo registrado el 1 de enero de 2025 sobre una zona residencial de Oriente Medio.
En las imágenes aparece un pequeño objeto de apariencia esférica desplazándose por el cielo. Su aspecto cambia dependiendo del modo de observación utilizado por el sistema de grabación, pasando de una apariencia clara a otra más oscura.
Este tipo de observaciones resulta especialmente complicado de interpretar sin información adicional sobre distancia, tamaño real, velocidad y condiciones atmosféricas.
Una grabación aislada puede mostrar la apariencia de un objeto, pero no necesariamente permite determinar su naturaleza.
Este vídeo del Mando Central de Estados Unidos muestra un pequeño objeto oscuro realizando movimientos erráticos sobre el golfo de Omán el 8 de septiembre de 2021. Credit: U.S. Deparment of War
Un gran objeto triangular sobre Colorado
Otro de los casos incluidos en la nueva documentación tuvo lugar en Colorado Springs, Colorado, en octubre de 2023.
Los testigos describieron un objeto de grandes dimensiones y forma triangular, con una luz rojiza en cada una de sus esquinas.
El Gobierno estadounidense ha incluido una representación artística basada en la descripción del incidente. Este detalle es importante porque no se trata de una fotografía del objeto.
Por tanto, las imágenes que puedan aparecer en redes sociales utilizando esa ilustración como si fuera una fotografía real estarían presentando incorrectamente el contenido de los archivos.
Los objetos triangulares aparecen en numerosos informes históricos de fenómenos aéreos no identificados, pero su presencia en estos documentos tampoco permite determinar por sí misma qué tecnología, aeronave o fenómeno pudo estar detrás de cada observación.
Un extraño informe de 1963 procedente de Brasil
Entre los documentos históricos destaca especialmente un informe fechado en noviembre de 1963 y relacionado con un supuesto incidente ocurrido en Conde, en el estado brasileño de Bahía.
El documento, procedente de la CIA, recoge información sobre el supuesto hallazgo de un objeto metálico de forma aproximadamente esférica y el cuerpo de una persona que, según el relato recibido por los servicios de inteligencia, habría llevado una vestimenta similar a un traje espacial.
El contenido resulta extraordinariamente llamativo, pero requiere una importante dosis de cautela.
La documentación publicada no demuestra que el incidente ocurriera tal y como fue descrito. De hecho, otro de los documentos incluidos en la propia desclasificación señala que la información no había sido confirmada.
Por tanto, lo que se puede afirmar con seguridad es que la información llegó a los servicios de inteligencia estadounidenses y quedó registrada en sus archivos. No que el supuesto objeto fuera una nave ni que su ocupante tuviera un origen no terrestre.
Los nuevos archivos también recuperan casos de los años 50
La quinta entrega no se limita a acontecimientos recientes.
Entre la documentación aparece también un memorando de 1953 elaborado por el U.S. Naval Photographic Interpretation Center, relacionado con dos conocidos avistamientos ocurridos en Montana y Utah.
En uno de los casos se analizaron imágenes en las que aparecían varios objetos brillantes desplazándose por el cielo.
El material fotográfico fue estudiado durante cientos de horas por especialistas de la Marina estadounidense. Los informes de la época analizaron diferentes posibilidades para determinar la naturaleza de los objetos, aunque algunos aspectos quedaron sin una identificación definitiva.
Más de 70 años después, aquellos documentos vuelven a estar disponibles dentro de la nueva colección gubernamental.
¿Qué significa realmente que un OVNI siga sin identificar?
Esta es probablemente la cuestión más importante de toda la nueva desclasificación.
En el lenguaje actual, el término UAP se utiliza para describir fenómenos aéreos cuya naturaleza no ha podido determinarse con la información disponible.
Eso no equivale a decir que sean objetos extraterrestres.
Un fenómeno puede permanecer sin identificar por muchas razones: una grabación de baja calidad, ausencia de datos sobre distancia o velocidad, condiciones atmosféricas, errores de percepción, objetos convencionales observados desde un ángulo poco habitual o simplemente falta de información suficiente.
Por eso, “no identificado” describe nuestro nivel de conocimiento sobre un fenómeno, no su origen.
41 nuevos archivos, pero ninguna prueba de visitantes extraterrestres
La quinta entrega contiene material interesante y, en algunos casos, difícil de interpretar. Pero conviene separar los hechos de las especulaciones.
Los documentos publicados por el Gobierno estadounidense no confirman la existencia de naves extraterrestres ni de tecnología procedente de otros mundos.
Lo que sí muestran es que durante décadas pilotos, militares y diferentes organismos estadounidenses han registrado fenómenos que, en determinadas circunstancias, no pudieron identificar de forma concluyente.
Y eso ya resulta relevante.
La publicación de estos documentos permite ahora que investigadores, historiadores y especialistas puedan acceder directamente a informes que anteriormente permanecían dentro de los archivos gubernamentales.
Además, el proceso de desclasificación continúa.
La quinta entrega de una desclasificación que todavía no ha terminado
La nueva colección forma parte de un proceso de publicación iniciado en mayo de 2026.
Desde entonces se han producido diferentes entregas de documentación, hasta llegar a esta quinta desclasificación del 7 de agosto.
El Gobierno estadounidense ha indicado que continuará incorporando nuevos materiales a medida que sean localizados, revisados y autorizados para su publicación.
Por ahora, los 41 nuevos archivos dejan sobre la mesa decenas de observaciones que todavía requieren análisis.
Y quizá esa sea la parte más interesante de todo el fenómeno: no saber todavía qué hay detrás de algunos de estos casos no significa que la respuesta tenga que ser extraordinaria.
La investigación científica comienza precisamente ahí: cuando una observación plantea una pregunta para la que todavía no tenemos una respuesta definitiva.



