Tras una exitosa maniobra de inyección hacia la Luna el 2 de abril y unas ocho horas de descanso, la tripulación de Artemis II comenzó su segundo día completo en el espacio, adaptándose poco a poco al ritmo de las operaciones en el espacio profundo.
Después de esa maniobra, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con Jeremy Hansen, se convirtieron en las primeras personas en viajar más allá de la órbita terrestre desde el programa Apolo en 1972.
El equipo del Centro de Control de Misiones en Houston despertó a la tripulación a las 17:00 GMT con música para dar inicio a la jornada. El día incluye varias actividades importantes: la primera corrección de trayectoria, operaciones de la nave Orión, preparación para observaciones científicas de la Luna y pruebas relacionadas con la salud de la tripulación.
En ese momento, la nave se encontraba a unos 160.000 kilómetros de la Tierra y seguía acercándose a la Luna, que estaba a unos 260.000 kilómetros.
Ajustando el rumbo hacia la Luna
Más tarde ese viernes, la tripulación realizará su primera corrección de trayectoria. Esta maniobra, que durará apenas unos 8 segundos, servirá para ajustar ligeramente la velocidad y asegurar que la nave siga el camino correcto hacia la Luna.
Este tipo de correcciones son habituales después de grandes maniobras, ya que permiten afinar la trayectoria con gran precisión utilizando los propulsores de la nave.
Preparándose para observar la Luna
Mientras tanto, el equipo científico en la Tierra está seleccionando las zonas de la superficie lunar que la tripulación podrá observar cuando la nave rodee la Luna el lunes 6 de abril.
Durante unas seis horas, la posición del Sol, la Luna y la nave permitirá una vista única: los astronautas podrán ver aproximadamente un 20 % de la cara oculta de la Luna iluminada por el Sol.
Entre las características geológicas que podrán observar directamente se encuentran:
- La cuenca Orientale, una gran cuenca de impacto en el lado oculto de la Luna.
- El cráter Pierazzo, un cráter de impacto prominente.
- El cráter Ohm, otro cráter notable que será visible desde Orión.
Dentro de la nave, los astronautas practicarán cómo prepararse para ese momento: organizarán el equipo, configurarán cámaras y ensayarán cómo moverse en microgravedad dentro de un espacio reducido.
También dejarán listas cámaras con distintos objetivos para poder capturar imágenes detalladas durante el sobrevuelo lunar.
Salud y comunicaciones en el espacio
La tripulación también llevará a cabo simulaciones médicas, como prácticas de reanimación cardiopulmonar (RCP) y respuesta ante emergencias, para comprobar cómo actuar en caso de problemas de salud en el espacio.
Además, continuarán con su rutina de ejercicio diario para mantenerse en buena forma física durante la misión.
Más adelante, Christina Koch probará el sistema de comunicaciones de emergencia de la nave, asegurándose de que funciona correctamente a medida que se alejan de la Tierra.
Por su parte, el sistema de comunicaciones ópticas ya está enviando video en alta definición y datos de la misión a estaciones en la Tierra, que los transmiten al centro de control en Houston.
