¿Marte Tiene Anillos? Ahora No, Pero Quizás Algún Día

 

21.03.17.- De niños, hemos aprendido algunas características de los planetas de nuestro sistema solar -- Júpiter es el más grande, Mercurio es el que más cerca está del Sol, Saturno tiene anillos. Marte es rojo, pero es posible que nuestro vecino más cercano también  tuviese anillos en el pasado, y podría volver a tenerlos algún día.

Esa es la teoría planteada por científicos financiados por la NASA de la Universidad de Purdue, Lafayette, Indiana, cuyos resultados han sido publicados en la revista Nature Geoscience. David Minton y Andrew Hesselbrock desarrollaron un modelo que sugiere que escombros fueron empujados al espacio desde un asteroide u otro cuerpo, golpeando Marte hace unos 4.300 millones de años, alternando entre convertirse en un anillo planetario y unirse hasta formar una luna.

Una teoría sugiere que la gran cuenca del polo norte de Marte, que cubre aproximadamente el 40% del hemisferio norte del planeta, fue creada por el impacto, enviando los escombros al espacio.

"Ese gran impacto podría haber volado suficiente material de la superficie de Marte para formar un anillo", dijo Hesselbrock.

El modelo de Hesselbrock y Minton sugiere que cuando el anillo se formó, y los escombros se alejaron lentamente del Planeta Rojo y se extendieron, comenzaron a aglomerarse y finalmente se formó una luna. Con el tiempo, la atracción gravitacional de Marte habría llevado a esa luna hacia el planeta hasta que alcanzó el límite de Roche, la distancia dentro de la cual las fuerzas de las mareas del planeta desintegrarán un cuerpo celeste que sólo se mantiene unido por gravedad.

Fobos, una de las lunas de Marte, se está acercando al planeta. Según el modelo, Fobos se romperá al alcanzar el límite de Roche, y se convertirá en un conjunto de anillos en aproximadamente 70 millones de años. Según el límite de Roche, Minton y Hesselbrock creen que este ciclo puede haberse repetido entre tres y siete veces durante miles de millones de años. Cada vez que una luna se rompiera y se reformara a partir del anillo resultante, su luna sucesora sería cinco veces más pequeña que la última, según el modelo, y los escombros habrían llovido en el planeta, posiblemente explicando enigmáticos depósitos sedimentarios encontrados cerca del ecuador de Marte.

"Se podrían haber tenido montones kilométricos de sedimentos lunares lloviendo sobre Marte en las primeras partes de la historia del planeta, y hay enigmáticos depósitos sedimentarios en Marte sin ninguna explicación sobre cómo llegaron allí", dijo Minton. "Y ahora es posible estudiar ese material".

Otras teorías sugieren que el impacto con Marte que creó la Cuenca Polar Norte llevó a la formación de Fobos hace 4.300 millones de años, pero para Minton es improbable que la luna hubiera podido durar todo ese tiempo. Además, Fobos habría tenido que formarse lejos de Marte y habría tenido que atravesar la resonancia de Deimos, el exterior de las dos lunas de Marte. La resonancia ocurre cuando dos lunas ejercen influencia gravitacional una sobre la otra en una base periódica repetida, como las lunas principales de Júpiter. Al pasar por su resonancia, Fobos habría alterado la órbita de Deimos. Pero la órbita de Deimos está dentro de un grado del ecuador de Marte, lo que sugiere que Fobos no ha tenido ningún efecto en Deimos.

"No le ha pasado mucho a la órbita de Deimos desde que se formó", dijo Minton. "Fobos pasando por estas resonancias habría cambiado eso".

"Esta investigación pone de relieve aún más formas en que los impactos mayores pueden afectar a un cuerpo planetario", dijo Richard Zurek, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, en Pasadena, California. Él es el científico del proyecto Mars Reconnaissance Orbiter, MRO, de la NASA, cuya cartografía por gravedad apoyó la hipótesis de que las tierras bajas del norte fueron formadas por un impacto masivo.

Minton y Hesselbrock centrarán ahora su trabajo en la dinámica del primer sistema de anillos que se formaron o los materiales que han llovido en Marte de la desintegración de las lunas.

 

Esta secuencia de imágenes obtenidas por el rover Curiosity en Marte de la NASA muestra una de las dos lunas de Marte, Fobos, pasando directamente delante de la otra, Deimos, en 2013. Image Credit: NASA/JPL-Caltech